Tłusty Czwartek: Una dulce tradición polaca
Actualidad
El tłusty czwartek (jueves graso o jueves gordo) es una de las tradiciones más arraigadas del calendario popular polaco y señala el último jueves previo al inicio de la Cuaresma. En esta jornada, la moderación queda deliberadamente suspendida y la mesa se transforma en el espacio central de una celebración dedicada a los sabores intensos y, en particular, a los dulces fritos.
Sus orígenes se remontan a tiempos precristianos, cuando el final del invierno era celebrado con banquetes abundantes y alimentos de alto valor calórico. Con la cristianización de Polonia, esta costumbre fue incorporada al ciclo litúrgico como antesala del período cuaresmal, caracterizado por el ayuno y la austeridad. Comer en exceso durante el tłusty czwartek no solo estaba permitido, sino que era entendido como un gesto propiciatorio, asociado a la prosperidad y la buena fortuna para el año venidero.

El protagonista indiscutido de esta fecha es el pączek, una rosquilla frita y rellena —tradicionalmente de mermelada de rosa, ciruela o crema— espolvoreada con azúcar impalpable o cubierta con glaseado. Junto a él, ocupan un lugar destacado las faworki (o chrust), delicadas tiras de masa frita, livianas y crujientes. En pocas horas, panaderías y hogares de todo el país consumen millones de estas especialidades, en una verdadera liturgia gastronómica colectiva.
En la Polonia contemporánea, el tłusty czwartek mantiene plena vigencia tanto en el ámbito doméstico como en el espacio público. Largas filas frente a confiterías tradicionales, oficinas donde se comparten dulces y un clima general de celebración dan cuenta de una costumbre que, más allá de su dimensión culinaria, refuerza la identidad cultural y el sentido de comunidad.

El padre Dr. Jan Sikorski relata que una de las confiterías más emblemáticas para la compra de pączki se encuentra en la calle Górczewska 15, en el barrio de Wola, Varsovia. En la madrugada del tłusty czwartek, incluso con temperaturas bajo cero, ya se forman extensas colas de clientes. Este establecimiento existe desde antes de la Segunda Guerra Mundial y, según la tradición, el propio mariscal Józef Piłsudski enviaba allí a su ordenanza para adquirir los célebres pączki.
En la Argentina, dentro de la comunidad polaca, esta tradición también se mantiene viva. Se destacan especialmente los pączki elaborados por la pastelera polaca Iwona Ewa Krakowiak, reconocidos por su fidelidad a las recetas tradicionales y su exquisita calidad.
Consultor:
Padre Dr. Jan Sikorski
Fotografías:
- Faworki. Gentileza del Padre Dr. Jan Sikorski.
- Pączki elaborados por la pastelera polaca Iwona Ewa Krakowiak.
- Foto de portada: @jagiellonian_university

Andrés Chowanczak
Vicepresidente de la Unión de los Polacos en la República Argentina



