Relaciones diplomáticas y consulares entre Argentina y Polonia
Artículos
1. ARGENTINA RECONOCE A POLONIA COMO ESTADO LIBRE E INDEPENDIENTE
Argentina reconoce a Polonia como Estado libre e independiente el día 20 de junio de 1919, siendo Presidente de la República el Dr. Hipóliyo Yrigoyen y Ministro de Relaciones Exteriores el Dr. Honorio Pueyrredón.
‘’Visto el telegrama de la Legación Argentina en Francia, fecha 20 de junio de 1919, en el cual transmite el pedido que, al Gobierno Argentino, formula el Presidente del Consejo de Ministros de Polonia
EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN DECRETA
Art. 1. Reconócese al nuevo Estado de Polonia, como libre e independiente.
Art. 2. Comuníquese, publíquese en el Boletín oficial y dese al Registro Nacional’’.
‘’Circular telegráfica a las legaciones argentinas.
Julio 25 de 1919
Por decreto Julio 4 se reconoció a Polonia como Estado Libre e Independiente.
PUEYRREDON’’.



Imágenes:
- Caja con número 1832. REPÚBLICA ARGENTINA. MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES Y CULTO. POLONIA. Carpeta con número de Expediente 1. DIVISIÓN POLÍTICA: proyecto decreto s/reconocimiento del nuevo Estado de Polonia como libre e independiente.
- Telegrama de la Legación Argentina en París, transmitiendo el pedido del Presidente del Consejo de Ministros de Polonia.
- ’Circular telegráfica a las legaciones argentinas.
2. POLONIA ADHIERE A LA CONVENCIÓN TELEGRÁFICA INTERNACIONAL DE SAN PETERSBURGO DE 1875
El 11 de noviembre de 1918, tras 123 años de particiones y ocupación extranjera, Polonia recuperó su independencia y volvió a ocupar un lugar soberano entre las naciones del mundo. Inmediatamente se inició un proceso de reconocimiento internacional, clave para su reinserción política, diplomática y económica.
En ese contexto, la Argentina tuvo un rol temprano y significativo. Apenas el presidente Hipólito Yrigoyen recibió la comunicación oficial de la Legación Argentina, firmó un decreto mediante el cual reconoció a Polonia como Estado libre e independiente, sentando así las bases formales de una relación bilateral que se consolidaría con el tiempo.
Establecido el reconocimiento, resultaba imprescindible asegurar canales de comunicación fluidos entre ambos países. A comienzos del siglo XX, el telégrafo constituía el principal medio de comunicación internacional, por lo que la inserción de Polonia en el sistema telegráfico mundial era una prioridad estratégica. Con ese objetivo, el nuevo Estado polaco decidió adherir a la Convención Telegráfica Internacional de San Petersburgo de 1875.
La adhesión fue comunicada a la Argentina el 8 de agosto de 1919 a través de la Legación Argentina en Portugal, demostrando la voluntad polaca de integrarse plenamente a las normas internacionales vigentes y de fortalecer sus vínculos diplomáticos.
La Convención Telegráfica de San Petersburgo (1875) fue un tratado diplomático fundamental que unificó las normas de la telegrafía internacional, reemplazando al anterior convenio de París. Su importancia fue tal que rigió, con modificaciones, hasta 1932 y constituyó uno de los pilares sobre los que se edificó la actual Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
Entre sus aspectos más relevantes se destacan:
- Contenido y seguridad: El artículo 2 garantizaba el secreto de la correspondencia telegráfica, mientras que el artículo 7 autorizaba a los Estados a restringir mensajes por razones de seguridad, orden público o buenas costumbres, reflejando el delicado equilibrio diplomático necesario para alcanzar consensos internacionales.
- Estructura normativa: El tratado establecía principios generales sobre la unión telegráfica, las relaciones con los usuarios y un Reglamento Telegráfico de carácter técnico.
- Orden de prioridad: Se fijaron jerarquías para los telegramas (oficiales, de servicio y privados) y se autorizó el uso de cifras en las comunicaciones oficiales.
- Vigencia: Su marco normativo fue esencial hasta la Conferencia de Madrid de 1932, cuando se fusionó con la radiotelegrafía.
- Adhesión internacional: Numerosos países se sumaron a la Convención, entre ellos la República Argentina en 1889, consolidando un sistema global de comunicaciones.

La adhesión de Polonia a esta convención no solo permitió su integración técnica al sistema de comunicaciones internacionales, sino que también constituyó un paso clave en la normalización de sus relaciones diplomáticas, incluida la que comenzaba a afianzarse con la Argentina. De este modo, el telégrafo se convirtió en un instrumento central del acercamiento entre ambos Estados en los albores del siglo XX.
Imágenes
- Telegrama de la Legación Argentina en Portugal informando la intención de Polonia de adheriste a la Convención Telegráfica Internacional de San Petersburgo de 1875
3. LA COMUNIDAD POLACA EN LA ARGENTINA SOLICITA LA APERTURA DE UNA OFICINA CONSULAR EN BUENOS AIRES
Polonia perdió su independencia en 1795 y no la recuperaría sino hasta el 11 de noviembre de 1918, tras 123 años de partición y ocupación por parte de potencias extranjeras.
Quienes deseaban viajar a su patria se veían obligados a gestionar visas y documentación ante los consulados de los países ocupantes —principalmente Rusia, Alemania o Austria—. Durante la Primera Guerra Mundial, algunos de estos trámites pudieron realizarse excepcionalmente a través del Consulado de Francia en Buenos Aires. Sin embargo, una vez que Polonia fue reconocida como Estado libre y soberano, la Legación Francesa dejó de atender dichas gestiones.
La ausencia de un consulado polaco en la Argentina generaba situaciones particularmente gravosas. Las empresas navieras, por ejemplo, exigían pasaportes visados por los antiguos países ocupantes de Polonia, una exigencia que resultaba no solo humillante desde el punto de vista simbólico, sino también económicamente onerosa para los inmigrantes polacos.
Un testimonio documental de la época ilustra con claridad esta situación:
“A los polacos que tienen necesidad de ausentarse de su país por sus negocios o asuntos de familia, las compañías de navegación exigen pasaportes visados aún por el Consulado de Rusia, gestión que, aparte de ser harto violenta para los polacos, es al mismo tiempo muy costosa, pues el Consulado de Rusia cobra por esa visación de $ 28 a $ 40 moneda nacional por cada pasaporte, tal como lo sucedido en el mes pasado con los pasaportes de los Sres. J. Melecki y T. Urbanski, que se embarcaron en el vapor ‘’Frisia’’.
Lo mismo sucede con los que necesitan un testimonio de nacionalidad para conseguir trabajo.” (1)
Para dimensionar el impacto económico de esta exigencia, cabe señalar que $ 40 moneda nacional de 1919 equivaldrían hoy a aproximadamente 350 dólares estadounidenses.
Ante esta realidad, dos organizaciones representativas de la colectividad polaca en la Argentina —la redacción del periódico Słowo Polskie (La Palabra de Polonia), ubicada en calle 345 (actual CABA), y el Comité Nacional Polaco, con sede en Charcas 4072 (CABA)— elevaron una solicitud formal al entonces Ministro de Relaciones Exteriores Argentino, Dr. Honorio Pueyrredón, para que el gobierno argentino gestionara ante el gobierno polaco el otorgamiento de la pertinente autorización para que sus responsables desempeñaran provisoria y gratuitamente las funciones consulares que sus connacionales necesitaban para embarcarse con destino a su patria u obtener un permiso de empleo mediante la tramitación de certificados de nacionalidad en base a la documentación con la que habían llegado a la Argentina.
Este reclamo constituye uno de los primeros antecedentes documentados de la acción institucional de la comunidad polaca en la Argentina en favor del pleno reconocimiento diplomático y consular de la República de Polonia, recientemente restablecida como nación independiente.
El Ministro de Relaciones Exteriores argentino Dr. Honorio Pueyrredón se hizo eco de esta petición y solicitó al gobierno polaco la designación de un funcionario consular, aunque fuese honorario hasta tanto llegara la primera autoridad consular desde Varsovia, para asegurar la provisión de los servicios consulares que sus ciudadanos residentes en la Argentina necesitaban. En este contexto, el primer Cónsul General de Polonia en Buenos Aires fue un ciudadano argentino.
Un telegrama oficial de la época de nuestra Cancillería da cuenta de estas gestiones diplomáticas:
“TELEGRAMA octubre 23 de 1919. Legación argentina Paris. Súbitos polacos hanse dirigido Ministerio solicitando tener representante consular pues no existe autoridad que pueda visarles pasaportes etc. Se ha prometido ayuda en el sentido de interesar gobierno polaco en nombramiento algún agente consular aun honorario a cuyo efecto diríjome a V. E. . PUEYREDÓN”. (2).






Referencias:
Las letras en cursiva corresponden al texto SIC de las obras que se mencionan.
- Nota con fecha de 20 de septiembre de 1919 del Sr. Francisco José de Bialostocki Redactor del Periódico Polaco Slowo Polskie dirigida al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Dr. Honorio Pueyrredón.
- Telegrama del Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Dr. Honorio Pueyrredón a la Legación Argentina en Paris.
Consultor:
Alicia Falkowski. Ex Embajadora Argentina en Polonia
Imágenes:
- Nota con fecha de 20 de septiembre de 1919 del Sr. Francisco José de Bialostocki Redactor del Periódico Polaco Slowo Polskie dirigida al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Dr. Honorio Pueyrredón. Hoja 1
- Nota con fecha de 20 de septiembre de 1919 del Sr. Francisco José de Bialostocki Redactor del Periódico Polaco Slowo Polskie dirigida al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Dr. Honorio Pueyrredón. Hoja 2
- Nota con fecha de 20 de septiembre de 1919 del Sr. Francisco José de Bialostocki Redactor del Periódico Polaco Slowo Polskie dirigida al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Dr. Honorio Pueyrredón. Hoja 3
- Nota con fecha de 25 de agosto de 1919 del Comité nacional Polaco dirigida al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Dr. Honorio Pueyrredón. Hoja 1.
- Nota con fecha de 25 de agosto de 1919 del Comité nacional Polaco dirigida al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Dr. Honorio Pueyrredón. Hoja 2.
- Telegrama del Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Dr. Honorio Pueyrredón a la Legación Argentina en Paris.
Fuente:
Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores y culto argentino: s/n, Av. Costanera Rafael Obligado, Buenos Aires
4. EL PRIMER CÓNSUL GENERAL DE LA REPÚBLICA DE POLONIA EN LA ARGENTINA FUE UN ARGENTINO
Una vez recuperada la independencia de Polonia, tras 123 años de ocupación extranjera, la comunidad polaca en la Argentina —que ya constituía una de las más numerosas del país, posiblemente la tercera o cuarta en cantidad de habitantes— comenzó a gestionar formalmente la creación de una representación consular propia. Para ello solicitó a las autoridades argentinas que intercedieran ante el nuevo Estado polaco a fin de establecer un consulado en Buenos Aires.
El entonces ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Dr. Honorio Pueyrredón, dio curso a esta petición. Como resultado de estas gestiones diplomáticas, se creó el primer consulado de la República de Polonia en la Argentina, cuyo Cónsul General sería, significativamente, un ciudadano argentino.
El 27 de febrero de 1920, el gobierno argentino concedió el correspondiente exequátur de Cónsul General de Polonia al Sr. Ladislao Szule, habilitándolo formalmente para ejercer sus funciones consulares en el país.

Un telegrama oficial de la época deja constancia de esta decisión:
“Telegrama.
febrero 27 de 1920.
Legación Argentina Paris.
Cóncedese exequatur Cónsul General de Polonia Szule. Sírvase comunicar. PUEYRREDON”.
Asimismo, una nota diplomática fechada el día anterior confirma el intercambio formal entre las representaciones argentinas y polacas:
“Buenos Aires. Febrero 26 de 1920.
Señor Ministro: Tengo el agrado de acusar recibo de la nota de V.E. N⁰187 fecha noviembre 27 ppto. con la que se sire remitir adjunta copia traducida u y legaizada de la nota que le dirigió el Ministro de Polonia en esa Capital relativa al nombramiento del Senor Ladislas Szule como Cónsul General de ese país en la república y acompaña al propio tiempo la patente respectiva. –
Saludo a V.E. con las seguridades de mi consideración distinguida.
Fdo: D.L. Molinari
E. el Señor Marcelo T. de Alvear. Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República en Francia.”

¿Qué es el exequátur?
El exequátur es la autorización oficial emitida por el jefe de Estado del país receptor que habilita a un cónsul extranjero a ejercer formalmente sus funciones. Se trata de un acto jurídico fundamental del derecho internacional público, sin el cual el cónsul no puede iniciar actividades oficiales en el territorio nacional.
En términos generales, el exequátur implica:
- Autorización formal del Estado receptor para el ejercicio de funciones consulares.
- Reconocimiento legal de los derechos, prerrogativas e inmunidades del cónsul.
- Facultad de revocación, que el Estado receptor puede ejercer discrecionalmente.
- Posibilidad de negativa, sin obligación de expresar las razones al Estado emisor.
- Marco normativo, regulado por tratados internacionales —como la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares— y por la legislación interna de cada país.
Cabe aclarar que el término exequátur también se utiliza en el ámbito judicial para el reconocimiento de sentencias extranjeras (divorcios, entre otros), pero en este contexto refiere exclusivamente a la habilitación de funciones consulares.
Referencias documentales:
Las letras en cursiva corresponden al texto sic de las obras citadas.
- Telegrama de la Legación Argentina en París, de fecha 27 de febrero de 1920.
- Acuse de recibo del 26 de febrero de 1920.
Fuente:
Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto argentino, s/n, Av. Costanera Rafael Obligado, Buenos Aires.

Andrés Chowanczak
Vicepresidente de la Unión de los Polacos en la República Argentina




