13/07/2020

Duda reelecto presidente de Polonia

Actualidad

OBTUVO MÁS DEL 51% DE LOS VOTOS

En una ajustada segunda vuelta, el partido oficialista Ley y Justicia (PiS, por sus siglas en polaco), representado en la figura de Andrzej Duda, ha conseguido imponerse a su par opositor Plataforma Cívica, comandado por Rafal Trzaskowski, con el 51,21% de los votos cuando aun restan contabilizarse poco menos del 0,5% de los escaños, lo que, se considera, podrá alterar levemente las estadísticas finales, aunque no el resultado. Esta victoria constituye un nuevo mandato por cinco años del PiS.

“No quiero hablar en nombre del personal de la campaña, pero creo que esta diferencia es lo suficientemente grande como para que tengamos que aceptar el resultado”, sostuvo Grzegorz Schetyna, exjefe del sector que lidera el alcalde de Varsovia, Trzaskowski.

Llevado a la práctica, el triunfo oficialista significa la concreta oportunidad de que se efectúen las reformas en el Poder Judicial y en los medios de comunicación por los que venía luchando el PiS en la antesala a los comicios y, en sintonía con esto, se cree que su próximo objetivo electoral, 2023, será pieza clave para lo que pueda llegar a ocurrir.

Polonia, en los últimos años, viene mostrando un claro interés en distanciarse de la Unión Europea (UE) en temas tales como la recepción de inmigrantes y lo referido al cambio climático que acecha al mundo entero, cuestiones prioritarias en la agenda de los países miembros del bloque.

La campaña de Duda estuvo caracterizada por un discurso nacionalista y agresivo respecto a los medios de comunicación privados y a su opositor, Trzaskowski, a quien acusaba de defender intereses extranjeros, cuestión que el alcalde de Varsovia negaba.

Por otro lado, los resultados, guste a quien le guste, han demostrado una clara (y pareja) división política de la sociedad similar a la que ocurre en otros países del mundo, como es el caso de Estados Unidos con su histórica rivalidad entre demócratas y republicanos, o bien el ejemplo argentino, cuya sociedad está fragmentada hace tiempo entre quienes apoyan a los movimientos peronistas y aquellos que se inclinan más hacia los modelos neoliberales, con el permanente ir y venir de un sector social (generalmente situado en la clase media) que suele mostrarse “indeciso” o que asegura “no casarse” con ningún movimiento en particular. En sintonía con lo dicho, Polonia demuestra no ser la excepción y, quizás, el dato más relevante, es que se pudo celebrar una nueva elección democrática como viene ocurriendo, felizmente, hace ya algunas décadas.

Honorio Szelagowski

hszelagowski@gmail.com